Cuatro denuncias penales contra el diputado Javier Galán no frenaron su ascenso político. El legislador del MID suma apoyos de sectores opositores y avanza en la estructura electoral, mientras el oficialismo espera el desarrollo judicial.
El diputado Javier Galán enfrenta cuatro denuncias penales por abuso sexual, peculado de servicios, exacciones ilegales y amenazas, presentadas por tres mujeres y un hombre. En lugar de debilitarlo, estas denuncias han potenciado su figura política en Catamarca.
Galán logró posicionarse desde que ocupó el tercer puesto en las listas legislativas del MID en 2023, tras ser expulsado del espacio libertario por divergencias en el manejo de fondos de campaña. Actualmente, cuenta con el respaldo de la orgánica del MID que dirige el diputado Fernando Baigorrí.
Entre los apoyos más destacados se encuentra el del exdiputado Hugo «Grillo» Ávila, quien respalda a Galán de forma irrestricta desde el inicio de la saga judicial. También se sumaron el exdiputado nacional Rubén Manzi (Coalición Cívica), su hijo Mariano, el diputado Tiago Puente (radical «peluca») y el concejal capitalino Diego Figueroa.
Galán obtuvo el reconocimiento de la Justicia Electoral para el «Partido Liberal», lo que le permite intervenir en la contienda electoral sin sellos a préstamo. Se desempeña como «influencer» y «tiktoker», y ha evitado desmentir los episodios que motivan las denuncias, como si asistió a un albergue transitorio con una denunciante, si la obligaba a trabajar en el Corralón San Javier, o si exigía a empleados la entrega de parte de sus emolumentos.
El oficialismo, mientras tanto, espera el desarrollo de los expedientes judiciales y ha optado por mostrarse prescindente. Las tribus opositoras se muestran desconcertadas por el ascenso de Galán, que amenaza la primacía de los libertarios en Catamarca.
