Durante el primer semestre de 2026, los reclamos por información y tasas de créditos de bancos y fintech aumentaron un 92% respecto al mismo período del año anterior, según datos oficiales.
Los reclamos vinculados con las tasas y la información brindada por bancos y fintech se duplicaron durante el primer semestre de 2026. Según datos de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, se registraron 200 presentaciones relacionadas con problemas de información y tasas aplicadas, lo que representa un incremento del 92% en comparación con el mismo período del año pasado.
El relevamiento indica que los principales cuestionamientos se refieren al precio de los préstamos, las tasas consideradas excesivas y las condiciones de oferta. También aumentaron las denuncias por hostigamiento, maltrato o acoso durante las gestiones de cobranza.
Entre las situaciones detectadas se encuentran casos en los que no se habría informado correctamente la tasa de interés o el Costo Financiero Total (CFT), documentación incompleta o confusa y falta de entrega del contrato con las condiciones financieras de la operación.
La legislación vigente establece que en las operaciones financieras para consumo y en los créditos destinados al consumo deben informarse, entre otros datos, la tasa de interés efectiva anual, el costo financiero total, el sistema de amortización, la cantidad y monto de las cuotas y los gastos adicionales.
Préstamos con costos muy diferentes
Uno de los puntos que genera mayor preocupación es la distancia entre la tasa nominal y el costo financiero efectivo que termina afrontando el usuario. En el sistema bancario, los préstamos personales pueden alcanzar tasas nominales anuales de hasta el 142%, mientras que el costo financiero total efectivo anual puede llegar al 400%.
En el caso de las billeteras virtuales, las condiciones pueden ser más elevadas. El material relevado señala que los créditos personales ofrecidos por Mercado Pago presentan tasas nominales anuales que pueden ubicarse entre el 48% y el 249%, mientras que el costo financiero total efectivo anual puede alcanzar el 1.375%, dependiendo del perfil de cada usuario.
La diferencia responde, entre otros factores, al riesgo que las entidades asignan a cada persona, los cargos, comisiones, seguros e impuestos incluidos en la financiación.
Aumentan los problemas de información
Los reclamos no se concentran únicamente en el nivel de las tasas. También aparecen cuestionamientos por la manera en que se presentan las condiciones de los préstamos. Entre las irregularidades señaladas figuran la falta de información sobre la tasa de interés, la ausencia del CFT al momento de contratar, documentación incompleta y la falta de entrega del contrato.
La Defensa del Consumidor dispone de una Ventanilla Federal Única para recibir reclamos de todo el país y contempla específicamente los problemas vinculados con bancos y servicios financieros. Los usuarios de servicios financieros deben primero presentar su reclamo ante la entidad correspondiente. Si transcurren 10 días hábiles sin una respuesta satisfactoria, pueden recurrir al BCRA o a los organismos de Defensa del Consumidor.
La morosidad también marca el escenario
El incremento de los reclamos ocurre en paralelo con un deterioro de los indicadores de pago de los hogares. Un informe del Banco Central mostró que la irregularidad de los préstamos a familias pasó del 6,6% en agosto de 2025 al 11,2% en febrero de 2026, mientras que en los préstamos personales alcanzó el 13,8%. En el caso de las fintech proveedoras de crédito, la irregularidad llegó al 26,2% en febrero.
El escenario plantea un problema doble: mientras una parte de los consumidores necesita recurrir al crédito para afrontar sus gastos, el aumento de las tasas y del costo financiero puede dificultar todavía más la cancelación de las obligaciones.
El BCRA continúa publicando información sobre las tasas de interés del sistema financiero y las condiciones de los préstamos personales, con series diarias y mensuales que permiten seguir la evolución del costo del crédito.
En este contexto, el debate sobre el endeudamiento de las familias volvió a ocupar un lugar central, con reclamos crecientes de consumidores y distintas iniciativas para modificar las condiciones de acceso y refinanciación de las deudas.
