Tres delincuentes ingresaron a la vivienda de una mujer de 65 años en la madrugada del domingo, la golpearon y la mantuvieron retenida mientras sustraían dinero y objetos de valor.
En la madrugada del domingo 16 de agosto, alrededor de las 4.45, tres personas ingresaron a una vivienda ubicada en la localidad de Rafael Castillo, partido de La Matanza, provincia de Buenos Aires. La propiedad pertenece a una jubilada de 65 años, quien se encontraba durmiendo al momento del hecho.
Según fuentes policiales, los sospechosos treparon la reja del frente, forzaron una ventana y accedieron al interior. Una vez dentro, sorprendieron a la víctima y le exigieron dinero en efectivo, dólares y oro. La mujer declaró que les respondió que no tenía esos elementos, tras lo cual comenzaron a golpearla y a mantenerla reducida durante más de una hora.
El medio local El Nacional de La Matanza informó que los agresores le pegaron con una Biblia y le arrojaron agua mientras la retenían. Durante el registro de la casa, los asaltantes encontraron dinero que la jubilada guardaba para gastos semanales. En ese momento, uno de ellos le dijo: “Vieja de mierda, ¿no era que no tenías nada?”.
La víctima relató que también le sustrajeron su teléfono celular y que los delincuentes se burlaban mientras se llevaban los objetos. Describió a uno de los asaltantes, a quien identificó como el que daba las órdenes, como “petiso” y “malo”.
Los tres sospechosos permanecieron en la vivienda hasta aproximadamente las 6.25, cuando escaparon por el patio y volvieron a trepar la reja. Las cámaras de seguridad de la zona registraron tanto el ingreso como la salida del grupo.
Tras el hecho, personal de la Comisaría Sur Segunda de González Catán acudió al domicilio. También llegó una ambulancia y un médico asistió a la víctima en el lugar, quien se encontraba en estado de shock. La mujer manifestó que el profesional le recomendó atención psicológica.
La jubilada expresó: “Dentro mío hay un gran dolor. Se llevaron todo, no tengo nada. Nosotros somos gente de trabajo. Todo lo que tenemos, lo obtuvimos con esfuerzo”. Además, señaló que los hechos de inseguridad son frecuentes en el barrio Da Vinci, donde reside, y que desde hace ocho años reclama por el alumbrado público de su calle sin obtener respuesta. También indicó que no recibió contacto de la Municipalidad tras el asalto.
La mujer permanece acompañada por su hija, su nieta y vecinos. Sus familiares difundieron un alias para recibir donaciones. Al respecto, la víctima explicó: “Con la plata que donen me voy a comprar el celular y voy a hacer que me pongan el cerco de seguridad en la reja por donde ellos entraron”.
El Grupo Táctico de Operaciones de la Comisaría Sur Segunda continúa con tareas para identificar y localizar a los tres sospechosos, quienes permanecen prófugos.
