El vicepresidente de la Unión Industrial Catamarca advirtió sobre la situación del sector, el cierre de empresas y el impacto de las importaciones.
El vicepresidente de la Unión Industrial Catamarca, Raúl Colombo, afirmó que la situación de la industria argentina «es muy complicada» y que el sector necesita que el Gobierno nacional abra una instancia de diálogo. Sus declaraciones fueron realizadas durante una entrevista en el programa Tiempo Real, luego del acto por el Día de la Industria celebrado ayer.
Colombo coincidió con los planteos formulados por el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) durante el acto. Sostuvo que la realidad de las empresas del interior es «más compleja» que la de los grandes centros industriales del país. «Nosotros en el interior estamos peores», afirmó.
Señaló que en los últimos tiempos se perdieron alrededor de 90.000 puestos de trabajo en la industria y desaparecieron unas 30.000 pymes. Estas cifras, según consideró, reflejan el deterioro del sector.
Colombo también mencionó la situación del Parque Industrial de Pilar, al que calificó como el más grande del país. Según su relato, allí cerró alrededor del 20% de las empresas y otro 40% estaría en riesgo de cierre. Se habrían perdido unos 7.000 puestos laborales.
«Todos los días se reitera: industrias que cierran, pymes que cierran», sostuvo. Remarcó que el impacto se concentra en las pequeñas y medianas empresas, aunque también alcanza a compañías de mayor tamaño.
Para Colombo, la pérdida de actividad industrial repercute sobre toda la cadena económica. «La industria es el sector que más mano de obra toma, y sobre todo las pymes. Si no hay ocupación de mano de obra, no hay sueldo. Si no hay sueldo, no hay consumo. Si no hay consumo, ni siquiera el Estado tiene ingresos», explicó.
Uno de sus cuestionamientos estuvo dirigido al ingreso de productos importados, especialmente de China. Consideró que las empresas argentinas se encuentran en desventaja frente a la industria china, que trabaja con gran escala de producción y políticas de estímulo. «Nosotros no podemos competir con estas cosas», afirmó.
Cuestionó que se plantee a las industrias argentinas la necesidad de «reconvertirse» sin contemplar las inversiones realizadas. Como ejemplo mencionó a la Algodonera del Valle, que cuenta con líneas de hilado que calificó como «importantísimas y modernísimas». «¿Qué va a sacar las máquinas para transformar? ¿En qué se puede transformar?», planteó.
También cuestionó que se presente a la Argentina como un país que debería competir en igualdad de condiciones con China, cuando economías como Estados Unidos y países europeos recurren a medidas arancelarias para proteger determinados sectores. «Si no compite Estados Unidos ni Europa con China, ¿cómo vamos a competir nosotros, que estamos en un pie de desarrollo?», preguntó.
Colombo insistió en que el reclamo del sector no apunta a obtener beneficios especiales. «No estamos pretendiendo prebendas especiales para el sector. Estamos pretendiendo que nos escuchen», remarcó.
Entre las medidas que consideró necesarias mencionó regular el ingreso de productos importados, combatir el contrabando y revisar las condiciones de ingreso de mercaderías del exterior. También cuestionó la presión impositiva que soportan las empresas.
Al referirse a Catamarca, señaló que las industrias locales atraviesan una situación «precaria», aunque destacó el acompañamiento del Gobierno provincial. «Estamos subsistiendo gracias a que el Gobierno provincial nos está apoyando, nos está ayudando a mantener la actividad que tenemos y a mantener sobre todo el personal, que es lo más importante», afirmó.
Indicó que las industrias catamarqueñas no están avanzando con despidos masivos y que son pocas las empresas que han reducido personal. También mencionó que durante los últimos dos meses las industrias recibieron un incremento del 100% en el costo de la energía. Aclaró que el precio mayorista no es fijado por la Provincia, sino por el mercado eléctrico nacional.
Colombo consideró que el planteo de la UIA no debe interpretarse como una agresión al Gobierno nacional, sino como un pedido para que el sector sea incorporado a la discusión sobre el rumbo económico. «Falta que nos escuche el Gobierno», insistió.
Se refirió a las críticas de uno de los vicepresidentes de la UIA, a las que vinculó con la situación de las empresas y la presión de las bases industriales. Para Colombo, «el Presidente está totalmente a tiempo» de modificar el escenario, aunque advirtió que será necesaria voluntad política para discutir medidas destinadas a preservar la industria.
Finalmente, vinculó la crisis industrial con la situación de los trabajadores y el deterioro del consumo. «Cada vez va a haber más desocupación en la Argentina porque no hay ninguna actividad hoy que pueda absorber la mano de obra que derrama la industria», sostuvo. Remarcó que el debate excede las elecciones: «Es grave, más allá de las elecciones, es grave».
