La muestra ‘Beatles + Arte Blisniuk’ reúne 150 piezas originales certificadas y obras inspiradas en la banda. Estará abierta durante dos meses en el Museo Lucy Mattos, en avenida Del Libertador 17426, Beccar.
El bajo que está en la pared lleva estampada la firma de Paul. A su lado, está la guitarra autografiada con un dibujo de John. También hay una chaqueta floreada de Ringo y un cheque al portador auténtico, con el “gancho” de puño y letra de George. Los cuatro de Liverpool lucen sus caras en billetes de uno y dos dólares. También aparecen juntos en otro “verde” estadounidense. Está la discografía completa acompañada por un montón de discos de oro, el icónico LP de Abbey Road, entradas para conciertos, videos, cassettes, CD, pósteres, afiches, muñecos, cuadros realizados por reconocidos artistas plásticos y también por el dueño de estas 150 piezas, entre tantas rarezas. Pero la “frutilla del postre” es el famoso submarino amarillo: hay muchos de cualquier tamaño esparcidos por todos lados y otro enorme dentro de una pileta. Todo esto, mientras suena “All You Need Is Love” de fondo.
La muestra Beatles + Arte Blisniuk: un encuentro entre la colección personal de The Beatles del artista plástico Raúl Blisniuk y sus obras inspiradas en el cuarteto de Liverpool estará disponible durante los próximos dos meses en el Museo Lucy Mattos, en avenida Del Libertador 17426, Beccar.
Hay unas 150 piezas originales de Los Beatles que pertenecen a Raúl Blisniuk, el mayor coleccionista de los Beatles en Sudamérica según el libro Guinness, en 1998. En aquel momento, los 6.000 objetos que tenía eran suficientes para formar parte del famoso libro de los récords. Luego, acumuló más de 10.000 objetos auténticos que fue comprando en todo el mundo. Son todos originales, están certificados como piezas de colección del conjunto más popular del mundo.
Blisniuk expuso su colección en tres ocasiones. La primera fue en 1996, en el Palais de Glace. Luego, en 2002, en La Rural, y en 2010, con una mega subasta en el Banco Ciudad. Ahora, y después de 16 años, el mayor coleccionista de Los Beatles de la región regresa a escena.
Beatlemanía: pasión por coleccionar
Más allá del valor económico que pueda tener cada pieza, lo más importante es el valor sentimental que contiene la muestra en homenaje a Los Beatles. “Tu cuerpo se estremece con solo ver cada pieza. Es como recorrer tu vida entera”, afirman los visitantes en la previa de la inauguración.
¿Cómo nació esta pasión por coleccionar tantos objetos de Los Beatles? “A partir de los 13 años comencé a coleccionar pósteres en los diarios, pero el momento más fuerte ocurrió recién en los 90, con cosas que ya podía comprar. Antes, en los 80, mandaba cartas a los coleccionistas para hacer contactos hasta que después apareció internet y todo se hizo más fácil”, recuerda Raúl Blisniuk a Clarín.
Fanático de Los Beatles, el artista y también coleccionista asegura que su primera pieza la consiguió en una subasta en Sotheby’s. Su pasión por coleccionar la mayor cantidad de objetos fue en aumento a partir de un viaje a Miami. “Cuando estuve en el Hard Rock descubrí todo lo que había. Hasta ese momento no tenía la menor idea. Entonces, me contacté y arrancamos”, comenta.
De eso se trata la beatlemanía, de volver a las fuentes, a la adolescencia, de recordar momentos únicos gracias a la aparición de Los Beatles: cambiaron la música, la manera de pensar, de vivir, de sentir y de vestir en los años de posguerra. Ayer, hoy y siempre, los cuatro de Liverpool serán leyenda.
“Me emocionó mucho caminar, recorrer el museo y encontrar piezas que hablaban directamente de mi adolescencia. Recordaba muchísimas situaciones que me permitieron ser diferente a mis padres. Hasta este momento en que aparecieron los Beatles, tenía que usar corbata y gomina. Los bailes de carnaval eran las orquestas de D’Arienzo o la de Pugliese”, comentó Julio Sapollnik, curador de la muestra.
“Cuando aparecieron Los Beatles, muchos jóvenes y yo tuvimos la oportunidad de ser nosotros mismos. Eso ocurrió cuando llegó la dictadura de Onganía, en 1966: ser joven era ser un joven enemigo, tener el corte de pelo tipo “hongo” era directamente pasar la noche en la comisaría y esperar que te rapen para salir al otro día”, recordó Sapollnik.
“Por eso, todo lo que generaron Los Beatles fue muy importante, no solo por el camino de libertad que nos marcaron, sino porque empezaron a aparecer las bandas de rock. Al principio sonaban en inglés, como Los Shakers, un grupo uruguayo que cantaba muy bien. Poco a poco se fueron desarrollando hasta que llegamos a Lito Nebbia con sus letras en castellano”, añadió.
¿Qué hay en la muestra?
Todos los objetos son originales y están certificados. Hay un bajo y una guitarra Hofner con la tapa del disco Sargent Pepper’s Lonely Hearts Club Band firmada por Paul McCartney y otra guitarra que lleva las firmas de John Lennon y Yoko Ono, con el dibujo del Beatle incluido. “Estos instrumentos no se usaron, solo fueron firmados”, aclara Blisniuk.
En otra de las paredes sobresale una chaqueta floreada de Ringo Starr con su correspondiente fotografía. Al lado, están los platillos con las caras de los cuatro de Liverpool en cada uno, acompañados por unos palillos autografiados por el famoso baterista inglés. Justo enfrente hay un tambor intervenido con la leyenda “The Beatles” creado por el artista y coleccionista argentino.
Por supuesto, está la discografía completa de Los Beatles con sus 13 álbumes oficiales. Entre ellos: Please Please Me, el primer LP lanzado en el Reino Unido, en 1963; A Hard Day’s Night (1964); Help! (1965), Rubber Soul (1965), Revolver (1966), el Álbum Blanco (1968), Abbey Road (1969) y Let It Be, el último disco de la banda, lanzado en 1970, y más tapas de long-plays “raros” que forman parte de la beatlemanía. También hay una “colección” de álbumes de oro de Los Beatles: de Estados Unidos, Australia y Reino Unido, entre otros lugares.
¿Cuál es tu canción favorita? “Tengo muchas, pero me gusta «Help!»: antes tenía el pelo largo y revoleaba la cabeza”, expresó entre risas Blisniuk.
Se destaca la memorabilia de Los Beatles, un reloj de pie original que tenía John Lennon en su mesita de luz al momento de ser asesinado en la puerta del edificio Dakota, el 8 de diciembre de 1980, en Nueva York; una vitrina con un mini submarino amarillo con piezas de diamantes de Swarovski (tan solo hay 700 en todo el mundo); el capot de un Porsche intervenido a todo color por Blisniuk con los cuatro Beatles; entradas originales de los recitales y billetes de un dólar con la cara de cada uno de los miembros de la banda.
Otra de las “atracciones” son los cheques firmados por George Harrison y Ringo Starr del National Westminster Bank de Londres. “Los empresarios se daban cuenta de que era mejor guardar el cheque de Ringo o el de George Harrison que ir a cobrarlo por el gasto, como hacía Picasso cuando invitaba a la gente a cenar: pagaba con un cheque y nadie lo cobraba, ya que querían quedarse con la firma”, recuerda Sapollnik.
John Lennon, “hincha” de Racing
Entre las “rarezas” que hay en la muestra está la camiseta de Racing Club en el primer piso del museo. La historia habla por sí sola: “Esto se debe a que Lennon odiaba a Escocia, odiaba a los escoceses”, arranca Sapollnik con la anécdota.
Y continúa: “En un reportaje en 1967, un periodista le preguntó si le gustaba el fútbol. ¿Contra quién juega el Celtic la final de la Copa Intercontinental?’, preguntó Lennon. Contra Racing. Ah, entonces yo soy de Racing’”, dijo John.
Entonces, el curador le preguntó a Blisniuk si tenía alguna camiseta de Racing, del que es hincha, para mostrarla en la expo. “Sí, por supuesto, pero está firmada por Maradona, me respondió. Mejor: es una oportunidad para verlo’, dijo Sapollnik, entre risas”.
Además de los objetos exhibidos, hay un sector con una interesante variedad de pinturas en homenaje a Los Beatles, como el imponente cuadro de Pérez Celis con los cuatro de Liverpool, otro de Vito Campanella, un óleo de Rogelio Polesello, otro de Clorindo Testa y un John Lennon “ecológico” creado en 1996 por Nicolás García Uriburu, el pintor argentino que en 1968 tiñó de verde el canal de Venecia.
Estas pinturas dialogan con otras obras creadas por Blisniuk, como un John Lennon de Guernica; otro Lennon con Picasso; “Noche estrellada”, que conecta al Beatle con Van Gogh, una colorida simulación llamada “Ravik Abbey Road” y otra de Sgt. Pepper’s, entre tantos cuadros y retratos que decoran la planta baja y el primer piso del museo.
Beatles colección + Arte Blisniuk, de miércoles a sábados, de 11 a 19 en el Museo Lucy Mattos – Arte contemporáneo (Av. Del Libertador 17.426, Béccar). Entrada $20.000 para los visitantes y $15.000 para jubilados y estudiantes.
