El árbitro neuquino dirigió la final entre Rosario Central y Estudiantes de La Plata, que terminó con incidentes y cuestionamientos. Herrera, de 41 años, fue designado para el Mundial 2026.
Darío Herrera, árbitro nacido en Andacollo, Neuquén, localidad de 2600 habitantes, dirigió la final de la Supercopa Internacional entre Rosario Central y Estudiantes de La Plata, disputada en Santiago del Estero. El partido fue ganado por Rosario Central y finalizó con incidentes.
Herrera, de 41 años, reside en Lincoln, provincia de Buenos Aires. Se convirtió en árbitro profesional en 2013 y fue designado para el Mundial 2026, junto a Facundo Tello y Yael Falcón Pérez. En el torneo, dirigió el partido Bélgica-Irán.
Durante la final, el árbitro sancionó un penal tras intervención del VAR, lo que generó protestas de jugadores, cuerpo técnico e hinchas de Estudiantes. Juan Sebastián Verón, presidente del club platense, aplaudió irónicamente la decisión desde un palco. En el segundo tiempo, Herrera omitió una segunda tarjeta amarilla a Elías Verón, de Rosario Central, y no revisó una posible mano penal a favor de Estudiantes.
Al finalizar el encuentro, se produjo una batalla campal. Juan Sebastián Verón descendió al campo de juego y se dirigió al árbitro. Según las imágenes, le dijo: «Esto es culpa tuya, es culpa tuya».
Herrera tiene antecedentes de controversias en partidos de alta exposición. Dirigió siete superclásicos entre River y Boca, con cuatro victorias de Boca, una de River y dos empates. Entre esos partidos se recuerdan la vuelta de octavos de final de la Copa Libertadores 2015, conocida como la noche del gas pimienta, y la «Batalla del Monumental», con seis expulsados. En abril de 2026, no sancionó un supuesto penal de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta en el Monumental.
En estadísticas, Boca es el equipo que más dirigió Herrera, con 44 partidos: 23 triunfos, 12 empates y 9 derrotas. También dirigió partidos de Copa Libertadores y Sudamericana.
La implementación del VAR modificó su tarea, aunque no eliminó las controversias. Sus defensores sostienen que no delega la conducción en el sistema tecnológico; sus críticos afirman que mantiene decisiones aun cuando las imágenes sugieren lo contrario.
El título de Rosario Central quedó marcado por la tensión y las escenas de descontrol. La actuación de Herrera fue cuestionada por el presidente de Estudiantes y por hinchas del club platense.
