El diputado provincial Luis Fadel finalizó su gestión al frente del Comité Provincia de la UCR tras un año y medio en el cargo. En su discurso, agradeció a dirigentes y militantes, reconoció errores y atribuyó a la última convención partidaria el acuerdo que permitió la nueva conducción encabezada por Genaro Contreras.
El diputado provincial Luis Fadel se despidió este martes de la presidencia del Comité Provincia de la Unión Cívica Radical (UCR) con un discurso en el que repasó su gestión de un año y medio, admitió errores y reivindicó la unidad entre los sectores internos que dio forma a la nueva conducción, encabezada por Genaro Contreras.
Fadel había asumido la presidencia del partido en marzo de 2025, tras un acuerdo entre las líneas internas que evitó la interna, después de haber sido vicepresidente durante la gestión de Alfredo Marchioli.
“Hoy cerramos una etapa fundamental en este camino que transitamos juntos y quiero empezar por la palabra más sincera que tengo: gracias”, inició su alocución. El agradecimiento incluyó a las autoridades partidarias, a los comités departamentales, a los sectores internos y, principalmente, a los militantes y dirigentes “que nos marcaron lo que faltaba por hacer” y acompañaron con “su crítica constructiva”.
El dirigente recordó que la gestión se desarrolló “en un contexto difícil para el partido”, en el que debieron tomar “medidas concretas para hacer cumplir nuestra carta orgánica”. Durante su mandato, había anticipado que el partido avanzaría con la expulsión de quienes fueron candidatos por otros frentes.
“Este año y medio de gestión dejamos todo para mantener la institucionalidad del partido, el diálogo y respeto con todos, para estar presente en el interior y acompañando a cada uno de nuestros candidatos”, afirmó. Y reconoció: “Seguramente cometimos errores, porque conducir y militar es hacerse cargo de la realidad, pero jamás nos falta honestidad, trabajo y compromiso con la UCR”.
El presidente saliente ubicó el “punto de inflexión” en la última convención partidaria, donde los radicales reafirmaron su compromiso con los principios y valores de la UCR. A partir de ese mandato, según su relato, comenzaron las conversaciones con los sectores internos. “No fue fácil, fueron jornadas intensas de muchas disidencias, pero llegando siempre a algunos entendimientos”, describió. De esos acuerdos surgió la “construcción plural” que permitió conformar la gestión entrante.
En el cierre, buscó despejar cualquier lectura de retiro. “Esto no es un punto final, es un punto y aparte. Los cargos son circunstanciales, pero el compromiso con nuestras convicciones y el partido son permanentes”, sostuvo. Y completó: “El partido sigue en pie, con nuevos desafíos por delante y con la misma vocación de transformar la realidad”.
