La cantante se refirió al episodio ocurrido durante la despedida de Lionel Messi, cuando le entregó la prenda al futbolista Agustín Giay. Dijo que se sintió en una «emboscada» y que ya habló con el artesano que le dará otro poncho.
La cantante Soledad Pastorutti se refirió nuevamente al poncho catamarqueño que lució en la despedida de Lionel Messi y que luego entregó al futbolista Agustín Giay, hecho que generó comentarios en redes sociales. Durante una entrevista en el canal de streaming Luzu TV, la artista pidió disculpas por lo ocurrido.
«Pido disculpas públicamente, porque la verdad es que me encontré en una emboscada. No sabía qué hacer, me daba mucha cosa decir que no», relató Pastorutti durante la charla con Nicolás Occhiato, Martín Garabal y Ángela Torres.
La cantante explicó que la situación se dio de forma imprevista y la puso en un aprieto. «Vendió un montón de ponchos, pero yo pido disculpas públicamente, porque la verdad es que me encontré en una emboscada, no sabía qué hacer, me daba mucha cosa decir que no», admitió.
El tejido en cuestión fue confeccionado por los artesanos belichos Ramón Baigorría y Graciela Carrasco, quienes se lo obsequiaron este año durante su paso por la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. Días después de la despedida de Messi, Carrasco dialogó con Tiempo Real, de Ancasti Streaming, y comentó sus sensaciones ante la visibilidad que tuvo la prenda.
«Cuando vi el poncho con Sole no lo podía creer. Lo había pensado antes, justo se dio que Sole salió con el poncho. Una alegría inmensa, una emoción», relató. Asimismo, informó que le llegaron pedidos de «todas partes del mundo», lo que refleja el alcance que tuvo gracias a ese momento.
Con respecto a las críticas de quienes la cuestionaron por desprenderse del regalo, la cantante respondió: «Le quiero decir a la gente de Catamarca, porque hubo gente que dijo: ‘¿cómo vas a regalar el poncho que te regalamos nosotros?’, que ya hablamos con el artesano y me va a dar otro poncho, y él está muy contento porque gracias a esa situación todo el mundo se enteró de la existencia». «Aparte se lo merecía Giay porque se lo regaló a su mamá, me parecía hermoso toda la situación», concluyó.
