El proyecto impulsado por el bloque peronista Fuerza por Buenos Aires obtuvo 43 votos afirmativos, 13 abstenciones y ninguno negativo. El objetivo es fomentar el uso responsable de la tecnología y prevenir las violencias digitales.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó este jueves por la tarde la Ley de Educación Digital Integral, presentada por el bloque peronista Fuerza por Buenos Aires, con 43 votos afirmativos, 13 abstenciones y ninguno negativo.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el objetivo de la iniciativa es promover contenidos pedagógicos transversales «para fomentar el uso responsable, ético y crítico» de la tecnología y prevenir las violencias digitales.
«Es un paso muy importante, en el marco de una agenda integral vinculada al uso de tecnología en niños, niñas y adolescentes, que nuestro bloque impulsó en la Legislatura», indicaron desde el peronismo porteño.
De acuerdo al dictamen, la ley propone un conjunto de prácticas y normas orientadas a garantizar un «aprovechamiento seguro y constructivo» de los recursos digitales, basado en la educación y la supervisión, «en línea con las recomendaciones de organismos internacionales y las guías familiares».
En cuanto al bienestar digital, se hace hincapié en que la interacción con las tecnologías y los entornos digitales contribuya al desarrollo integral de la persona, «favoreciendo el ejercicio de sus derechos, el aprendizaje, la participación, las relaciones sociales y el acceso a oportunidades», en condiciones compatibles con la «protección de la salud física y mental, el descanso, la privacidad y la autonomía».
Uno de los puntos fundamentales está vinculado con la violencia digital, término que abarca «toda conducta, acción u omisión» cometida, instigada o agravada, en parte o en su totalidad, con la asistencia, utilización o apropiación de las tecnologías de la información y la comunicación y/o a través de medios electrónicos, que vulnere la integridad, intimidad, honor e imagen de las niñas, los niños y adolescentes, tanto en el ámbito privado como en el público.
Por último, la norma apunta al compromiso del Gobierno de la Ciudad, que «deberá fomentar iniciativas de instituciones» pertenecientes al sistema científico y tecnológico porteño orientadas a la «investigación y el desarrollo de sistemas» que utilicen inteligencia artificial con fines exclusivamente pedagógicos.
