Miles de personas se movilizaron este sábado en París y otras ciudades francesas por el costo de vida y la precariedad económica. La policía empleó gases lacrimógenos y hubo detenidos. Las autoridades reportaron una baja en la participación respecto de jornadas anteriores.
Miles de manifestantes se movilizaron este sábado en París y en el resto de Francia en la cuarta jornada consecutiva de protestas por el aumento del costo de vida y la precariedad económica. Las concentraciones se desarrollaron en medio de un operativo de seguridad con 70.000 policías y gendarmes desplegados en todo el país.
La policía utilizó gases lacrimógenos y embistió con bastones para dispersar las columnas de manifestantes en la capital francesa. Las fuerzas de seguridad informaron sobre detenciones, entre ellas la de uno de los líderes de los chalecos amarillos, que se movilizaron desde la plaza de la Concordia, cerca de la Asamblea Nacional y del Palacio del Elíseo, pese a la prohibición policial.
Las autoridades estimaron que la cantidad de asistentes fue de cerca de 150 mil personas en todo el país, un tercio de ellas en la capital francesa. La cifra representa una baja respecto de las 500 mil personas que se movilizaron el pasado 17 de octubre, según los registros oficiales.
El primer ministro Sebastien Lécornu tiene previsto reunirse con representantes sindicales, empresarios y docentes para tratar de hallar una solución al conflicto. Los movimientos sociales y trabajadores ratificaron su permanencia en las calles.
