Maximiliano Pomargo, secretario privado de Diego Maradona, declaró en el juicio oral que investiga su fallecimiento. Su testimonio incluyó detalles sobre el entorno médico y el estado del exfutbolista en sus últimos meses de vida.
En el marco del juicio oral que investiga la muerte de Diego Armando Maradona, declaró este jueves Maximiliano Pomargo, secretario privado del exfutbolista durante los últimos seis años de su vida. Ante los jueces, Pomargo brindó detalles sobre la dinámica del entorno médico que atendía a Maradona, aunque en reiteradas ocasiones manifestó no recordar ciertos hechos, lo que motivó advertencias por parte de los magistrados.
Pomargo relató que, para octubre de 2020, Maradona se encontraba en un estado de deterioro debido al consumo de alcohol, y que se optó por una internación domiciliaria en Tigre para evitar un centro psiquiátrico, lugar al que el exfutbolista se negaba a regresar. Respecto al equipo de salud, el testigo señaló a la psiquiatra Agustina Cosachov como la principal responsable del tratamiento, indicando que la rehabilitación estaba centrada en las adicciones. En contraste, intentó desvincular al neurocirujano Leopoldo Luque, afirmando que este ya no era el médico de cabecera tras un altercado en el que Maradona lo agredió físicamente. No obstante, ante preguntas de la fiscalía, admitió que no existió una renuncia formal por parte de Luque.
El secretario describió un escenario de disputas profesionales en el entorno de Maradona, y sostuvo que los especialistas buscaban obtener exposición mediática. También afirmó haber alertado a los médicos sobre una hinchazón en el rostro y las piernas del exfutbolista una semana antes de su fallecimiento, advertencia que, según dijo, fue minimizada. Finalmente, reconstruyó los hechos del 25 de noviembre de 2020: tras llegar al domicilio, se dispuso a tomar mates con el personal de seguridad y la cocinera sin preguntar por el estado de Maradona, hasta que los médicos ingresaron a la habitación y constataron que ya no reaccionaba.
