La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal ratificó la pena de 6 años y 6 meses de prisión para Eduardo Zanello, exfuncionario judicial jubilado, por abuso sexual con acceso carnal contra una adolescente. Además, anuló la absolución por el delito de promoción de la corrupción de menores y ordenó un nuevo pronunciamiento.
La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó este jueves la condena a 6 años y 6 meses de prisión impuesta a Eduardo Zanello, exfuncionario judicial jubilado del fuero penal de la provincia de Córdoba, por el delito de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una adolescente identificada como S.G.R.S. Al mismo tiempo, el tribunal anuló la absolución que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de esa provincia había dictado por el delito de promoción de la corrupción de menores de 18 años, y ordenó que ese mismo órgano dicte una nueva resolución conforme a derecho. El fallo fue suscripto por los jueces Gustavo M. Hornos, Javier Carbajo y Mariano Borinsky.
La decisión de la Sala I resolvió dos recursos de casación que corrían en paralelo: el interpuesto por la defensa oficial de Zanello, que buscaba revertir la condena por abuso sexual, y el del Ministerio Público Fiscal, que impugnaba la absolución por corrupción de menores. El primero fue rechazado por unanimidad; el segundo, admitido. De ese modo, la condena por abuso sexual quedó firme, mientras que la absolución por el segundo delito fue dejada sin efecto y la causa devuelta al tribunal de origen para que, por quien corresponda, se pronuncie nuevamente sobre ese punto.
Los hechos probados en el juicio se extendieron entre los años 2016 y 2019, período durante el cual S.G.R.S. tenía entre 16 y 19 años. La víctima padecía una grave adicción a los estupefacientes y atravesaba un contexto familiar y económico adverso, circunstancias que Zanello —un hombre de más de 60 años al momento de los hechos, instruido y ajeno al consumo de sustancias— aprovechó de manera sistemática para perpetrar los abusos dentro de su domicilio de calle Italia 1932, en el barrio de Villa Cabrera, en Córdoba.
La causa acreditó que Zanello utilizó actividades de carácter artístico como vía de acercamiento a S.G.R.S. La sentencia del tribunal oral describió que el encausado la captó mediante el ofrecimiento de clases de tela a su hija y de guitarra para ella, y que a partir de esa cotidianeidad construyó un vínculo que fue escalando en intensidad. Desde la tercera visita al domicilio, según declaró la propia víctima, Zanello comenzó a proveerle alcohol; en encuentros posteriores, pasó a suministrarle marihuana y cocaína. El tribunal señaló que el perfil delictivo del imputado “no encuadra en un abusador físicamente violento y activo, sino en el que se muestra como atento y subrepticiamente va ganando la confianza de la víctima para confundirla de forma tal que no se encuentre posibilitada de adoptar los límites necesarios en el momento preciso que el delincuente sexual decide atacar”.
La maniobra seguía un patrón: Zanello le suministraba distintas sustancias a S.G.R.S. con el pretexto de que él no era consumidor y quería conocer sus efectos, logrando así que la joven ingiriera sin límites hasta alcanzar el estado de indefensión que él buscaba. En ese estado, la incitaba a realizar bailes eróticos con disfraces, la filmaba y fotografiaba, y finalmente la accedía carnalmente. Las filmaciones secuestradas durante la investigación mostraron a S.G.R.S. con notoria dificultad para moverse y hablar, aunque sin llegar a la inconsciencia.
