Personal de la Secretaría de Medio Ambiente de Catamarca distribuye heno en sitios estratégicos de la Puna para facilitar el acceso al alimento de las vicuñas durante las nevadas y heladas invernales.
Luego de las intensas jornadas de nevadas y frentes fríos en la Puna catamarqueña, personal de la Secretaría de Medio Ambiente distribuye heno en sitios estratégicos de concentración de animales para permitir el acceso a alimento en las zonas más afectadas por las heladas.
El médico veterinario Lucas Florit, jefe de Área de Manejo de Vicuña y Certificación de Fibra de la Provincia, afirmó que las vicuñas (Vicugna vicugna) presentan adaptaciones naturales que les permiten afrontar las condiciones extremas del invierno puneño.
“Nos encontramos en la época más difícil del año, donde las temperaturas en la Puna pueden descender por debajo de los -20 °C, acompañadas por fuertes vientos, escasas precipitaciones y una marcada disminución de la disponibilidad de pasturas. Frente a estas condiciones, las vicuñas ponen en práctica mecanismos naturales que les permiten afrontar esta época del año con notable eficiencia”, declaró Florit.
El especialista explicó que las vicuñas viven en grupos familiares liderados por un macho territorial, acompañado por varias hembras y sus crías, mientras que los machos jóvenes conforman grupos de solteros. Esta estructura social favorece la vigilancia colectiva y optimiza el desplazamiento hacia sectores con pastos disponibles.
Durante el invierno, los grupos recorren mayores distancias en busca de vegas, bofedales y pastizales donde la nieve o las heladas no impidan acceder al alimento. Su sistema digestivo les permite aprovechar forrajes de baja calidad nutricional.
La fibra de vicuña, considerada una de las fibras naturales más finas del mundo, actúa como aislante térmico y permite conservar el calor corporal durante las noches frías sin impedir la regulación de temperatura durante el día.
La asistencia se concentra en las zonas de influencia donde se realizan actividades de captura y esquila, ubicadas en el eje del norte de Belén hasta el norte de Antofagasta de la Sierra. Hasta el momento no se observó mortalidad asociada a las nevadas, aunque se registró pérdida de peso corporal y letargia en el desplazamiento, síntomas propios de la temporada.
Las vicuñas y los guanacos son camélidos sudamericanos silvestres. Su presencia refleja el estado de conservación de los ecosistemas altoandinos.
El Área de Manejo de Vicuña, perteneciente a la Secretaría de Medio Ambiente, continúa con acciones de conservación, monitoreo e investigación para el manejo sustentable de la especie.
