Un relevamiento de la red de escuelas privadas Itinere, que incluye al colegio Northfield y otras siete instituciones del conurbano bonaerense, indica que la prohibición de celulares en horario escolar no redujo el tiempo diario de pantalla de los estudiantes de secundaria, que se mantiene entre 5 y 5 horas 45 minutos.
En abril de 2025, la red de escuelas privadas Itinere, a la que pertenecen el colegio Northfield y otras siete instituciones de la zona norte y sur del conurbano bonaerense, amplió la restricción del uso de celulares al nivel secundario, tanto en horas de clase como en recreos. La medida se sumó a la prohibición ya vigente en el nivel primario desde el año anterior.
Según el reporte elaborado por el equipo de investigación de la red, liderado por el doctor Fabricio Ballarini, investigador del Conicet y director del departamento de Bioingeniería del ITBA, los estudiantes de secundaria de los colegios analizados pasan entre 5 y 5 horas 45 minutos diarios en sus celulares. El dato se mantiene estable desde 2023, cuando se realizó la primera medición, y se repitió en la edición 2026.
El relevamiento de 2026 tomó datos del tiempo en pantalla diario de las últimas dos semanas de 654 alumnos de secundaria de seis colegios de la red. Los datos fueron obtenidos de los propios smartphones de los estudiantes, con autorización de las familias y de forma voluntaria.
“Lo que creemos es que le ganan tiempo por fuera del cole, le sacan tiempo a actividades o le sacan tiempo al sueño, por la noche”, afirmó el neurocientífico Alejo Barbuzza, miembro del equipo de investigación.
Entre las aplicaciones más utilizadas, por cuarto año consecutivo, TikTok fue la primera en el ranking de uso del 52% de los estudiantes, seguida de Instagram (19%) y WhatsApp (13%).
El informe también incluyó cuestionarios sobre ansiedad generalizada, depresión, somnolencia diurna, adicción al celular y uso problemático de celulares. Los estudiantes con consumo problemático de redes sociales reportaron un 53% más de ansiedad, un 56% más de depresión, un 25% más de somnolencia diurna y un 24% más de tiempo de pantalla. Los investigadores señalaron que la metodología no permite inferir causalidad, pero sí una correlación.
Darío Álvarez Klar, fundador y director general de la Red Educativa Itinere, declaró: “El dato mata relato”. Sostuvo que “la principal preocupación es que el uso de celulares sigue siendo excesivo” y que “los chicos compensan fuera del horario escolar las horas que ya no pasan con sus dispositivos en el colegio”. Añadió: “Eso te genera chicos que llegan mal dormidos, de mal humor”.
Álvarez Klar también afirmó: “Nuestro gran lema es cambiar el hábito, y para eso no alcanza con limitar el uso de celulares frente a nosotros. La realidad es que el hábito no cambió”. Resaltó la importancia de trabajar con las familias: “Colegio y familia somos patas de la misma mesa. Siempre esperamos que el otro ponga el límite”.
En relación con el uso de tecnología, el directivo señaló: “No hay que demonizarlo. No está mal usar el teléfono; lo que está mal es la cantidad de consumo”.
A partir de los resultados de 2025, la red puso en marcha acciones de concientización con estudiantes y padres sobre uso de dispositivos móviles, ludopatía y redes sociales. “La primera decisión es seguir sosteniendo esas medidas: reducción de uso, estimulación de espacios de salud, de bienestar y divulgar resultados con chicos, con padres y con docentes”, sintetizó Álvarez Klar.
