El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que planea declarar al estrecho de Ormuz como territorio de Estados Unidos, en una declaración realizada durante un acto político en Nueva York. También se refirió a la situación militar en Medio Oriente y al relevo de un portaaviones en la región.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que pretende declarar al estrecho de Ormuz como parte del territorio de Estados Unidos. La declaración fue realizada durante un acto político en una academia de policía del estado de Nueva York.
“Muy pronto voy a declarar al estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. Es verdad”, dijo Trump. El mandatario no ofreció detalles sobre cómo llevaría adelante una medida de ese alcance.
Trump vinculó la eventual declaración con el final de la ofensiva militar estadounidense en Medio Oriente. Según explicó, Estados Unidos avanzaría sobre el estatus del estrecho una vez concluida su operación militar en la región.
El presidente sostuvo que Irán está siendo derrotado y que Estados Unidos mantiene presión militar sobre Teherán. “Irán está siendo derrotado muy duramente”, afirmó. “Tenemos el bloqueo. Ningún barco puede pasar a menos que nosotros queramos”, agregó.
El estrecho de Ormuz se encuentra entre Irán y Omán, y conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. Es una de las principales rutas energéticas del mundo y ha sido un punto de tensión en el conflicto entre Washington y Teherán.
En marzo, Trump pidió a aliados internacionales participar en los esfuerzos para asegurar el paso, que había quedado prácticamente cerrado al tráfico de buques cisterna después de ataques iraníes contra embarcaciones.
La declaración se produjo el mismo día en que Trump confirmó que otro portaaviones estadounidense se dirige hacia Medio Oriente para relevar al USS Abraham Lincoln, desplegado en la región desde hace más de seis meses. “Ese buque será reemplazado por otro buque similar”, respondió Trump ante una pregunta sobre la situación del portaaviones en la Base Aérea Andrews, en Maryland, antes de viajar a Nueva York.
Distintas fuentes señalaron al USS George Washington como posible sucesor del Lincoln. Ambos son portaaviones de propulsión nuclear de la clase Nimitz. El USS George Washington se encontraba el jueves en las proximidades del estrecho de Malaca, frente a las costas de Malasia.
El USS Abraham Lincoln abandonó San Diego en noviembre de 2025 y atravesó el océano Pacífico antes de llegar al océano Índico a comienzos de este año. Realizó breves escalas para reabastecimiento en Guam en diciembre de 2025 y en Omán en julio de 2026.
El prolongado despliegue generó cuestionamientos de familiares de los tripulantes y de legisladores estadounidenses. Senadores demócratas solicitaron explicaciones sobre informes que señalan deterioro de las condiciones a bordo, incluidos problemas de abastecimiento, presunta contaminación del agua y un empeoramiento de la salud mental de algunos tripulantes. Los reportes también mencionaron supuestos intentos de algunos marinos de arrojarse por la borda.
Trump minimizó esas denuncias y rechazó que el tiempo de permanencia del USS Abraham Lincoln fuera excesivo. “Ni de lejos lleva el tiempo suficiente”, sostuvo.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, cuestionó las versiones sobre las condiciones a bordo. Afirmó que los informes fueron presentados de manera distorsionada y que el Pentágono garantiza que los buques, sus tripulaciones y sus comandantes reciban los recursos disponibles. Hegseth defendió la duración de las operaciones navales y señaló que los períodos de despliegue pueden variar según las necesidades militares.
