La empresa Granja Tres Arroyos despidió a más de 700 empleados en Capitán Sarmiento, Buenos Aires. La planta, que empleaba a más de 1.000 personas, suspendió sus tareas operativas desde el 1 de septiembre.
La empresa Granja Tres Arroyos despidió a más de 700 trabajadores en la ciudad bonaerense de Capitán Sarmiento, según informó Infobae. Los telegramas de despido comenzaron a llegar durante la semana posterior al anuncio de la suspensión de las tareas operativas de la planta, que empleaba a más de 1.000 personas.
De acuerdo con el informe, 554 empleados de la planta local y otros 150 de localidades cercanas fueron despedidos. La empresa arrastra una deuda salarial de dos meses y medio, aguinaldo y vacaciones. Unas 300 personas que aún permanecen en la compañía esperan definiciones sobre sus puestos.
Contexto de los despidos
La compañía comunicó que las tareas operativas de la planta de Capitán Sarmiento quedarían suspendidas desde el 1 de septiembre, argumentando problemas vinculados con el suministro eléctrico y otras cuestiones operativas y productivas. Durante la semana siguiente llegaron más de 700 telegramas de despido.
El Ministerio de Trabajo bonaerense dictó una conciliación obligatoria por 15 días. Según los trabajadores citados en el informe, la empresa no acató la medida.
Impacto en la economía local
Capitán Sarmiento tiene aproximadamente 15.000 habitantes. La planta de Granja Tres Arroyos empleaba a más de 1.000 personas. Los trabajadores que continúan en la empresa perciben, en promedio, alrededor de $3 millones mensuales, según el informe.
La masa salarial se derramaba sobre comercios, servicios y otras actividades de la localidad. Ahora muchas familias enfrentan dificultades para pagar alquileres y servicios básicos. Algunas personas que habían llegado desde otras ciudades para trabajar en la planta evalúan abandonar Capitán Sarmiento.
Respuesta comunitaria
El Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación comenzó a organizar ollas populares y a entregar bolsones de alimentos a las familias afectadas. Clubes organizaron jornadas para recolectar alimentos, y gimnasios y otros establecimientos instalaron puntos de donación.
En un salón de fiestas privado comenzaron a ofrecer el espacio para celebrar cumpleaños que habían sido cancelados por las dificultades económicas de las familias.
Situación actual de la planta
La planta retomó parcialmente la producción, aunque por el momento trabaja únicamente con subproductos y mediante un grupo electrógeno, según los trabajadores citados. La empresa mantiene una deuda superior a $2.000 millones con Eden, la distribuidora eléctrica, en medio de una negociación por el suministro.
Trascendió que la compañía prepara una eventual presentación en concurso preventivo de acreedores. También circulan versiones sobre una posible venta, aunque no existe una definición pública sobre ese escenario.
