Pablo Quiroga, referente del sector, advirtió por la falta de efectivo y señaló que los clientes financian hasta la compra de medio kilo de carne.
El 80% de las ventas en carnicerías se pagan con tarjeta de crédito. Pablo Quiroga, referente del sector, advirtió por la falta de efectivo y señaló que los clientes financian hasta la compra de medio kilo de carne.
La baja actividad comercial y la falta de liquidez en el mercado local generaron modificaciones directas en las modalidades de compra dentro de las carnicerías. En ese contexto, el uso de medios de pago digitales y el financiamiento en cuotas pasaron a concentrar la mayor parte de las operaciones diarias del sector. Sobre esta dinámica, el propietario de la carnicería La Primera, Pablo Quiroga, sostuvo: «Las ventas están caídas, el rubro está prácticamente en caída libre». En relación con las causas que explican este escenario, el comerciante remarcó la falta de dinero en efectivo en el consumo cotidiano: «Lo principal es que la gente no tiene efectivo, no hay plata en los bolsillos. Entonces, la gente no puede consumir».
Frente a este escenario, los métodos de pago digitales concentraron la mayor parte de las transacciones. Según precisó Quiroga, entre el 70% y el 80% de los cobros en su comercio se realizan con tarjeta de crédito, mientras que el pago en efectivo apenas representa un 10%. «La gente financia con tarjetas de crédito. Vemos montos mínimos que no se veían hace un par de meses atrás, como medio kilo de carne o picada que se paga con tarjeta de crédito», detalló en el programa Mañana Central de Ancasti Streaming.
En cuanto a las preferencias de los compradores, el pollo y el cerdo se consolidaron como las alternativas más buscadas frente a los costos de la carne vacuna. Asimismo, el comerciante señaló que el consumo se concentra principalmente en los fines de semana, mientras que la demanda de cortes blandos para la preparación diaria registró una baja considerable. A este panorama de ventas se suma el peso de los costos fijos operativos, fundamentalmente el impacto del cuadro tarifario eléctrico en el equipamiento de refrigeración y cámaras frigoríficas.
