El presidente de Stellantis para América del Sur, Herlander Zola, afirmó que la empresa evalúa cerrar una o ambas fábricas en el país. La compañía emplea a unas 5.000 personas en Córdoba y Buenos Aires.
El Grupo Stellantis no descarta cerrar una o incluso sus dos fábricas en la Argentina. Así lo expresó Herlander Zola, presidente del grupo automotor para América del Sur, quien cuestionó los costos de producción en el país y advirtió que la apertura de las importaciones deterioró la competitividad de la industria local.
“Tenemos dos plantas en la Argentina. Dependiendo del mercado, de las reglas y de la competitividad de los productos, podemos trasladar la producción de una a otra, mantener las dos, cerrar una y mantener la otra o cerrar ambas. El costo de la mano de obra en la Argentina es el doble que en Brasil. Todo puede pasar”, afirmó Zola en declaraciones al medio brasileño Exame.
El ejecutivo realizó estas afirmaciones ante periodistas en São Paulo. Stellantis opera dos complejos en el país: El Palomar, en Buenos Aires, donde fabrica los Peugeot 208 y 2008, y Ferreyra, Córdoba, donde produce los Fiat Cronos y Titano y la Ram Dakota. Entre ambos hay unos 5.000 puestos de trabajo en juego.
En mayo el Grupo Stellantis dejó de producir Citroën en Argentina para concentrar su producción en Brasil. Además se había decidido un esquema de suspensiones por las próximas semanas y, mientras tanto, convocaba uno a uno a los operarios para ofrecer un plan de retiros voluntarios y recortar su plantel de personal.
Ahora Zola vinculó las dificultades industriales con la mayor competencia de los vehículos importados y la estructura de costos de la Argentina. “Con el mercado cerrado, funcionaba y nos daba un buen nivel de competitividad. Pero con el mercado abierto, definitivamente nos deja fuera de juego”, sostuvo ante Automotive Business.
El ejecutivo cuestionó especialmente las diferencias con Brasil. Además de asegurar que el costo laboral argentino duplica al brasileño, señaló que “el costo de producir en la Argentina, si consideramos que el parque de proveedores es limitado, no es competitivo”, afirmó.
Según el ejecutivo, la pérdida de participación de Peugeot en el mercado argentino sería la responsable de los cambios en la producción de la planta. “Era el mayor mercado de la región para la marca. Solo esa caída ya explica los ajustes que necesitamos hacer en la planta, de donde provenía la mayor parte de nuestro volumen”, recopiló Exame.
El presidente regional también apuntó contra la presión de los vehículos provenientes del exterior. “El avance chino se produjo a una velocidad muy grande y todas las marcas que producían en la Argentina sufrieron en el mercado interno. No fueron solamente los chinos: los autos fabricados en Brasil también comenzaron a ingresar con mucha más competitividad que los producidos en la Argentina”, explicó.
Aunque las advertencias estuvieron dirigidas a la Argentina, Zola aclaró que las decisiones industriales dependerán también de lo que ocurra en Brasil, principal mercado automotor de la región.
“No depende solamente de la Argentina, porque el polo industrial abastece a América del Sur y Brasil representa el 65% del volumen de la región. Mientras no tengamos previsibilidad sobre lo que va a ocurrir en el mercado brasileño, es difícil tomar con seguridad cualquier decisión industrial en América del Sur”, afirmó.
Sin embargo, en el país circulan rumores hace tiempo relativos a las dificultades que tienen las fábricas locales en términos de competitividad. Uno de los más fuertes, el traslado de la producción de Peugeot a Ferreyra.
Como para tener una idea de la magnitud del ajuste hasta hoy. En El Palomar se venían fabricando 400 autos diarios. Por determinación empresaria, ese número bajó a 300 diarios y ahora irán a sólo 4.000 al mes. Es decir, utilizarán menos de la mitad de la capacidad de sus instalaciones.
