El acuerdo firmado por el gobernador Raúl Jalil garantiza diez frecuencias semanales durante la temporada de verano, con siete vuelos matutinos y tres vespertinos. La provincia deberá cubrir el 80% de las plazas si no se ocupan.
La provincia de Catamarca contará con diez vuelos semanales de Aerolíneas Argentinas durante la temporada de verano, según el convenio firmado por el gobernador Raúl Jalil. El acuerdo se alcanzó poco más de una semana después de que la línea de bandera suprimiera uno de los dos vuelos diarios que unían a Catamarca con Buenos Aires.
A mediados de mes, Aerolíneas Argentinas redujo la frecuencia y justificó la medida con el reemplazo de la aeronave por otra de mayor porte, de 90 a 127 plazas. La empresa dejó a la provincia entre las de menor conectividad aérea de la región, según el texto original.
La ministra de Cultura, Turismo y Deportes, Daiana Roldán, cuestionó la decisión y advirtió que la compañía «antes tenía entre sus objetivos fomentar el turismo interno» y que «hoy actúa con lógica de empresa privada y prioriza las rutas internacionales más rentables por sobre los destinos del Norte». Sostuvo que la mayor cantidad de asientos no compensa la pérdida de horarios, ya que contar con una sola frecuencia diaria impedía viajar y regresar en el día, combinar conexiones o planificar estadías cortas.
El convenio firmado por Jalil establece que desde diciembre y hasta marzo habrá siete vuelos semanales por la mañana y tres por la tarde, los lunes, miércoles y viernes. En noviembre el incremento será gradual, de siete a nueve frecuencias, y se recupera el horario vespertino que había desaparecido.
Respecto de la capacidad, si se mantiene la aeronave de 127 plazas, diez vuelos semanales ofrecen unos 1.270 asientos, prácticamente los mismos que ofrecían los catorce vuelos de 90 plazas antes del recorte.
El acuerdo cubre cinco meses y prevé renegociar su continuidad en marzo. A partir de ahora, la Provincia deberá garantizar el 80% de las plazas; si los aviones no se llenan, la diferencia correrá por cuenta del Estado catamarqueño. La llegada de otras compañías, en la que el Ministerio insiste desde hace tiempo, sigue dependiendo de decisiones empresarias ajenas a la Provincia.
Las cámaras del sector celebraron el convenio, según el texto original.
