El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, afirmó en el Congreso que los movimientos de reservas fueron controlados por la Auditoría General de la Nación. El organismo aclaró que no pudo realizar la auditoría por falta de información.
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, afirmó en el Congreso que los envíos de oro al exterior fueron revisados por auditorías internas, externas y por la Auditoría General de la Nación (AGN). «2023, 2024 y 2025 (…) están y no tienen comentarios», declaró.
La AGN informó que no pudo auditar la transferencia de lingotes de oro. Según consta en documentación oficial, el Banco Central respondió que «los contratos de colocación de lingotes de oro con el BIS y/o cualquier otro depositario del exterior … no existen a la fecha ni los había al 31/12/2024».
El 22 de diciembre del año pasado, la Cámara Contencioso Administrativo Federal ordenó al BCRA responder los pedidos de acceso a la información pública sobre el traslado de oro al exterior. Según el medio Ámbito, esa respuesta no se produjo.
Bausili sostuvo que «la información está disponible, está auditada y están los informes de auditoría». La AGN intentó realizar la auditoría y enfrentó obstáculos. La AGN había registrado cuatro transferencias (18/06/24, 02/07/24, 31/07/24 y 13/08/24), cada una con 250 lingotes.
El Banco Central no entregó actas, dictámenes ni otras actuaciones. Según fuentes calificadas, la entidad invocó confidencialidad para no permitir el acceso a la información. La AGN indicó que «la única propuesta que el Banco Central le hizo a la AGN fue ir a ver lo que se necesita desde sus computadoras sin la posibilidad de fotografiar, ni de hacer las copias necesarias ni de tomar nota. Solo se podía retener con la memoria. Eso hace que técnicamente hacer la auditoría sea imposible en los hechos».
En septiembre, en respuesta a la Nota N°1053, Bausili afirmó que «la información solicitada posee carácter secreto», que se encuentra en expedientes reservados y que los expedientes están «a su disposición para su lectura». También señaló que es objeto del BCRA «asegurar el control sobre el acceso a la información sensible, su custodia y evitar su reproducción – por cualquier medio -, y posterior circulación en entornos no controlados por este BCRA».
La AGN concluyó que «de la lectura armónica de ambas consideraciones, surge que la información solamente se encuentra disponible para su lectura, por lo que solamente podría ser de consideración la mera observación por parte de la AGN, no constituyendo ello un medio hábil y suficiente para respaldar técnicamente, y permitir su consideración como tal, de la evidencia».
La AGN aceptó parte de las condiciones del BCRA. Luego, el Banco Central afirmó que no había contratos que auditar: «Los informes del servicio jurídico del BCRA, respecto de cada contrato, no se han tenido que elaborar ya que, como se informara anteriormente, no hay contratos».
El cuerpo de técnicos de la AGN sostuvo que en anteriores auditorías no se opuso a «practicar in situ la verificación». Indicó que las únicas veces en que la verificación se aplicó en esos términos fue en auditorías financieras y no de gestión.
En 2024 se aprobó el informe «Procedimientos empleados por el BCRA para la administración de reservas internacionales», que auditó la totalidad de las reservas del Central, no solo el oro. En esa oportunidad, se brindó toda la información requerida.
Bausili señaló que hay que diferenciar la reserva informativa de cualquier falta de registración. En las respuestas del Central a la AGN consta que la decisión fue no difundir en tiempo real detalles que pudieran afectar la administración de activos internacionales, aunque esos datos sí fueron remitidos a los órganos de control y quedaron asentados en los estados contables.
